4 febr. 2012

NOSOTRAS DECIDIMOS


Hacia atrás, como los cangrejos. Es cierto, cada vez más voces constatan que tendremos que acostumbrarnos a vivir como hace treinta años, son los efectos de esta crisis económica. Pero la cosa es todavía peor. Vamos hacia atrás en derechos y en democracia gracias a la mayoría absoluta del PP,  la última prueba la tenemos en la contrarreforma de la ley del aborto que pretenden llevar a cabo.
Así, resulta que para el PP las mujeres somos seres incapaces de decidir sobre nuestro cuerpo y nuestras vidas y necesitamos la intervención del Estado para ello, eso sí, un Estado gobernado por una derecha recalcitrante que prefiere satisfacer las reclamaciones de sectores religiosos y antiabortistas, por encima de derechos por los que muchas mujeres lucharon hace más de veinte años. El “nosotras parimos, nosotras decidimos” vuelve a estar de actualidad, en este país no acabamos de soltar lastre.
No entiendo como, en pleno siglo 21, un partido político sigue cediendo ante las exigencias de la iglesia y diversos sectores que dicen defender el derecho a la vida. ¿Será que los millones de personas que mueren de hambre en el mundo no tienen derecho a la vida?¿Y no podría la iglesia acabar con estas muertes crueles e injustas de un plumazo? ¿O ninguno de ellos ha visto “Las sandalias del rey pescador”?...cuánta hipocresía!
Me indigna pensar en las consecuencias de esta reforma. Volvemos a los viajes a Londres, sólo para aquellas que puedan permitírselo, claro, volvemos a tener que justificar nuestras decisiones sobre nuestras vidas. Y me indigna escuchar al ministro Gallardón diciendo que esta contrarreforma es lo más progresista que ha hecho en su carrera política. Sobran las palabras ante tales afirmaciones. Si en menos de dos meses éstas son sus propuestas para superar la actual situación de crisis… ¿Qué será lo siguiente?...¿A qué viene tanto retroceso? Sólo se me ocurre pensar que el PP, lejos de querer gobernar, pretende adoctrinar para llevarnos a todas por “el buen camino” y decirnos cuándo y cómo debemos ser madres. Éstos son los efectos de una mayoría absoluta.
Seguimos con la política de prohibir y recortar en lugar de plantearse, en este caso, cuáles son las causas y motivos que llevan a las mujeres de este país a abortar. Las prácticas abortivas seguirán produciéndose, con ésta ley o sin ella. La ley evita situaciones de riesgo para las mujeres que, ante una ley más restrictiva que la de 1.985 como la que pretende el PP, en muchos casos no cumplirán los requisitos y buscarán otros medios y maneras. Aquellas que puedan pagar lo tendrán más fácil, el resto (muchas, si consideramos la actual situación económica) pondrán en riesgo su vida o seguirán adelante con un embarazo no deseado. Una vez más tendremos ciudadanas de primera y de segunda clase.
Señores y señoras del Partido Popular: somos mujeres y somos dueñas de nuestras vidas y nuestras decisiones. Dejen ya de confundir los poderes públicos con los púlpitos, le harán un favor al país.


4 febr. 2012

NOSOTRAS DECIDIMOS


Hacia atrás, como los cangrejos. Es cierto, cada vez más voces constatan que tendremos que acostumbrarnos a vivir como hace treinta años, son los efectos de esta crisis económica. Pero la cosa es todavía peor. Vamos hacia atrás en derechos y en democracia gracias a la mayoría absoluta del PP,  la última prueba la tenemos en la contrarreforma de la ley del aborto que pretenden llevar a cabo.
Así, resulta que para el PP las mujeres somos seres incapaces de decidir sobre nuestro cuerpo y nuestras vidas y necesitamos la intervención del Estado para ello, eso sí, un Estado gobernado por una derecha recalcitrante que prefiere satisfacer las reclamaciones de sectores religiosos y antiabortistas, por encima de derechos por los que muchas mujeres lucharon hace más de veinte años. El “nosotras parimos, nosotras decidimos” vuelve a estar de actualidad, en este país no acabamos de soltar lastre.
No entiendo como, en pleno siglo 21, un partido político sigue cediendo ante las exigencias de la iglesia y diversos sectores que dicen defender el derecho a la vida. ¿Será que los millones de personas que mueren de hambre en el mundo no tienen derecho a la vida?¿Y no podría la iglesia acabar con estas muertes crueles e injustas de un plumazo? ¿O ninguno de ellos ha visto “Las sandalias del rey pescador”?...cuánta hipocresía!
Me indigna pensar en las consecuencias de esta reforma. Volvemos a los viajes a Londres, sólo para aquellas que puedan permitírselo, claro, volvemos a tener que justificar nuestras decisiones sobre nuestras vidas. Y me indigna escuchar al ministro Gallardón diciendo que esta contrarreforma es lo más progresista que ha hecho en su carrera política. Sobran las palabras ante tales afirmaciones. Si en menos de dos meses éstas son sus propuestas para superar la actual situación de crisis… ¿Qué será lo siguiente?...¿A qué viene tanto retroceso? Sólo se me ocurre pensar que el PP, lejos de querer gobernar, pretende adoctrinar para llevarnos a todas por “el buen camino” y decirnos cuándo y cómo debemos ser madres. Éstos son los efectos de una mayoría absoluta.
Seguimos con la política de prohibir y recortar en lugar de plantearse, en este caso, cuáles son las causas y motivos que llevan a las mujeres de este país a abortar. Las prácticas abortivas seguirán produciéndose, con ésta ley o sin ella. La ley evita situaciones de riesgo para las mujeres que, ante una ley más restrictiva que la de 1.985 como la que pretende el PP, en muchos casos no cumplirán los requisitos y buscarán otros medios y maneras. Aquellas que puedan pagar lo tendrán más fácil, el resto (muchas, si consideramos la actual situación económica) pondrán en riesgo su vida o seguirán adelante con un embarazo no deseado. Una vez más tendremos ciudadanas de primera y de segunda clase.
Señores y señoras del Partido Popular: somos mujeres y somos dueñas de nuestras vidas y nuestras decisiones. Dejen ya de confundir los poderes públicos con los púlpitos, le harán un favor al país.